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Cuentos en la Nube

Booktrailers

No sólo de cuentos vive el alma...

TEXTO: Vanesa Díez.

ILUSTRACIONES: Noelia García.

EDITORIAL: Lobo Sapiens.



LA TRAMA

Nos cuenta la historia de un pueblo donde parecía que la mala suerte había caído de lleno en forma de heladas, sequías y cosechas perdidas. Algo tenían que hacer para buscar una solución...y los ancianos tras pensar... pensar... y pensar, llegaron a la conclusión de que no podían hacerlo solos.


Vanesa es una profe maravillosa de un pueblecito de la montaña de León, que vive con pasión la tradición ancestral de las mascaradas o antruejos junto a su familia. Ritos antiquísimos que trataban de conjurar a las fuerzas de la naturaleza, basados en la unión de las gentes de los pueblos, en el disfrute de la fiesta, la alegría y el jolgorio.

Para comprender el origen de este libro os cuento un poquito de historia que Vanesa me ha contado y que es maravillosa la pasión con la explica las cosas:

"Con el paso del tiempo los antruejos comenzaron a ser sustituidos por el carnaval que ahora conocemos. Las mascaradas se fueron tornando en disfraces de todo tipo y colores, abandonando poco a poco una tradición que hace muy pocos años volvieron a recuperar.

Se dice que el origen de estas mascaradas se debe al malestar de los habitantes de los pueblos que en invierno, hartos de frío y oscuridad, las envidias y la rabia que aquello provocaba, hicieron ver que era una buena forma de desahogo disfrazarse con máscaras imposibles, haciendo sonar los cuernos para lanzarse a la carrera persiguiendo a las gentes del pueblo entre gritos de alegría y un miedo disimulado, formando una fiesta que hacía que todos se sintieran mejor, esa magia que convocaba a las fuerzas de la naturaleza para que favorecieran las cosechas, realmente existía cuando ocurría ese cambio de actitud entre los habitantes."




Vanesa disfruta de esta tradición llena de sentimientos y quiso escribir este libro al ver que los niños sentían miedo ante estos antruejos, quería hacerles ver que no son más que gente disfrazada cuyo fin es hacer que los demás se lo pasen bien.

"Por otro lado quería transmitir las sensaciones que afloran en alguien que se pone una máscara:
No te sientes tu misma, te sientes completamente desatada...cuando te quitas la máscara y te reúnes con toda la gente para comer y seguir la fiesta, los abrazos que recibes por parte de todos... es un sentimiento brutal.”



Por eso en este libro ha intentado plasmar esos sentimientos que se viven tanto detrás de la máscara como frente a ella, invitando a todas las personas que lo lean a que investiguen las tradiciones de mascaradas de su provincia, que las presencien y disfruten.

Noelia ha plasmado estos sentimientos con sus pinceles, representando la conjunción de las tradiciones y la madre naturaleza, trajes y máscaras que much@s de vosotr@s vais a reconocer, aunque distintas, muy parecidas en la estética rural de las tradiciones de vuestras zonas. A mi me ha recordado muchísimo a mi tierra, Navarra, donde todos los años salen a vivir el carnaval rural personajes diversos como Ziripot, Miel Otxin, los zaldikos, brujas, txatxos, mozorros y muchos más, rellenos de paja algunos, cubiertos de telas y pieles otros, bailando y saltando al son de la música.


En las últimas páginas viene una galería con 11 retratos de máscaras de diferentes pueblos como Villalfeide,Riaño, sanzoles, Rodiezmo... invitándonos a identificar las de nuestra zona.
Una ilustración de un poblado antiguo nos describe todos los objetos que los formaban como la empalizada, los carros, graneros, el ganado o los telares...

Un poema muy curioso llamado “caligrama” que no se escribe recto sino creando otras líneas o dibujos como por ejemplo una forma circular adorna estas páginas para el disfrute de peques y mayores... Lo acompaña un poema acróstico (tendréis que averiguar qué es) y otro que juega con la anadiplosis que... Hagamos memoria, aquellos tiempos en la escuela... 😁

¡Uf! Es un libro completísimo con una historia que nos lleva a un montón de información sobre las tradiciones de los antruejos que creo no os podéis perder, algo diferente y fresco que ha sido creado ahora pero es como si abriéramos un libro antiguo con el que poder revivir las costumbres de nuestros antepasados.






TEXTO: Ana Meilán.

ILUSTRACIONES: Desirée Arancibia.

AUTOPUBLICACIÓN.


LA TRAMA

Lucy es una araña muy especial. Tiene ocho patitas como todas las demás pero cada una de ellas está vestida con un colorido calcetín y un curioso zapato.
Lleva gafas en siete de sus ocho ojos y el último lo lleva sin cristal.

Siempre le han enseñado que la misión de una araña es tejer, toda su familia lo ha hecho y es una tradición que todas las futuras generaciones deben seguir. Pero a Lucy no se le da nada bien tejer, es bastante desastre y le aburre muchísimo. No hay manera de tejer una tela sin nudos y agujeros de por medio.

Un día descubre algo que cambiará su destino, llenará sus sueños de miles de colores demostrando que se puede conseguir aquello que nos proponemos.


En muchos aspectos de nuestra sociedad y en diferentes culturas, seguir la tradición se ha convertido en la única norma a seguir para no perder unas costumbres ancestrales que pasan de generación en generación, siendo así muchas veces algo impuesto, sin dar opción a la libertad de elección de cada individuo de esa familia o comunidad.

La primera página ya nos muestra a una araña diferente, con zapatos y calcetines de diversos colores y formas, un estilo propio de una mente inquieta y atrevida. Lucy nos saluda con una simpática sonrisa para que conozcamos su historia. Y es que desde el principio de los tiempos la familia de Lucy ha tenido una única misión: Tejer. 

Distintas formas de telares, desde los más simples hasta los más complejos. Una patita por aquí, un hilo por allá... y las paredes se van llenando de diversos diplomas y matrículas de honor de las universidades más prestigiosas como la Universidad Oxforácnida o la reconocidísima Universidad de Telatown (atención a esta ilustración porque no tiene desperdicio. ¡Me he reído mucho!)


Todas las integrantes de su familia han sido grandes tejedoras, todas... menos ella. Nunca ha conseguido tejer bien un telar, ni siquiera siguiendo todos y cada uno de los pasos del “Gran libro del Tejer”. Lo peor es que Lucy no es feliz mientras teje, ella está destinada a algo diferente. Se imagina que de sus patitas salen hilos de colores brillantes y solo en esos momentos es capaz de sonreír y sentirse feliz soñando con algo que desde luego no marca la tradición, y que no es capaz de expresar por miedo a los reproches.

Ana Meilán, la autora, es una soñadora como Lucy. Desde que la conozco, siempre ha dejado claro que hay que luchar por nuestros sueños, que lo que nos propongamos lo podemos conseguir aunque nos tropecemos por el camino. Una actitud positiva ante la vida que plasma en la pequeña araña protagonista. 
Así nos cuenta cómo se le ocurrió esta historia:

CÓMO SURGIÓ "8 patas" 

En palabras de la autora Ana Meilán:

Siempre me gustaron los calcetines de colores, e imaginándolos en un personaje pensé ¿qué mejor que en ocho patitas?
Le fui dando forma, pensando qué haría esa araña, qué se esperaba de ella y la imaginé como alguien travieso, más juguetón con ganas de hacer cosas en la vida, con colores a su alrededor y creciendo en una familia más tradicional, una familia “ejemplar” dentro de su mundo arácnido, especialistas en sus telas de camariñas, de punto de cruz… (os diré que fue la página con la que más me reí creándola, pensando nombres de universidades y títulos para colgar en sus paredes).

Cuando yo era pequeña todo el mundo esperaba que estudiara farmacia para continuar con el negocio de mi tía, o que fuera fotógrafa como mis padres… ¿cómo no vas a seguir con esas profesiones, si la fotografía es de las profesiones más bonitas que hay? Os juro que escuché eso cientos de veces… e imaginando la vida de Lucy la vi luchando contra esas mismas preguntas y rompiendo esos moldes.

Hasta el nombre de Lucy rompe los moldes de los nombres familiares, todos siguen más o menos el mismo estilo, solo el suyo es diferente, supongo que Melindra y Menisco algo diferente tuvieron que ver cuando decidieron llamarla así.
Como secreto os diré (y que no salga de aquí) que pensé en cambiárselo un montón de veces antes de publicarlo pero mis hijos me lo impedían una y otra vez, se negaban a cualquier propuesta… “pero si es Lucy”, “ni se te ocurra”, “nació con ese nombre”, “ella se llama así”... y podéis daros cuenta de quién ganó la batalla.


Lucy es capaz de cambiar su destino. Consigue dar un gran salto, ese salto que muchas veces nos parece aterrador por miedo a las consecuencias o al qué dirán. Se enfrenta a su familia, a una extensa generación de arañas tejedoras, haciéndoles ver que cada uno trazamos nuestro camino, no el que nos imponen.

Más importante es todavía si lo llevamos al terreno del empoderamiento femenino. Sí, ya sé que hay personas a las que les aburre el tema, pero no estaríamos hablando de ello si no fuera porque es necesario todavía a estas alturas. Hay mujeres que antes de nacer ya tienen su vida escrita e impuesta. Matrimonios concertados o simplemente roles a desempeñar solo por ser mujer. En el caso de Lucy su misión es tejer, tejer y tejer, porque es lo que se ha hecho siempre y nada más.

Cuando descubre por sorpresa una paleta llena de acuarelas de colores en una habitación, acompañada por papeles y pinceles de todos los grosores, algo cambia. La alegría la invade y su corazón late con fuerza. Eso es lo que pasa cuando una chispa de ilusión se enciende dentro de nosotros cuando nuestro sueño está apunto de hacerse realidad. No hay más que ver a nuestra protagonista dibujando trazos de diversos colores con una gran sonrisa en la boca y ese brillo en los ojos de sentirse feliz y realizada.


Me detengo un momento para hablar de las ilustraciones de Desireé Arancibia. Ha optado por hacer unas ilustraciones muy coloridas, porque la vida es una paleta llena de colores en los que los grises quizá deban pasar a un segundo plano para aparcar las frustraciones y miedos.

Cada página esconde muchísimos detalles. Para empezar Lucy es maravillosa, una simpática y dulce araña a la que cogemos cariño desde que vemos la portada, con esas dos coletas y curiosos y coloridos calcetines con sus correspondientes zapatos, botines o bailarinas. La ilustración de los títulos de universidades y nombres de todos los familiares me encanta, como bien dice Ana, todos los miembros tienen nombres parecidos: Menisco, Milena, Melindra, Meloso, hasta ¡Melendi! todos ellos con títulos como: "Matrícula en telar a punto de cruz" o el certificado del "Curso superior de diseño y cálculo de estructuras en seda" (Ojo, que es muy importante)...

Muchísimos detalles en las páginas como toda la colección de álbumes ilustrados que ocupan las estanterías de la habitación, todos ellos de buenas amigas que no paran de luchar por sus sueños y haciéndolos realidad. Detalles que descubres en lecturas posteriores, como por ejemplo mi querida Mosca Carmen, perdón, ¡Unicornio! creada por la editorial Tragamanzanas, y que se ha colado en este álbum revoloteando por ahí y no me di cuenta hasta hacer el vídeo. ¡Qué ilusión me hizo!

Las ilustraciones nos muestran esa evolución de Lucy, su tristeza y frustración hasta que abre los ojos frente a un montón de colores vivos, demuestra a todos para lo que vale realmente, lo suyo no es seguir la tradición sino cambiarla. Demuestra a todas que una araña no solo está hecha para tejer sino para hacer lo que realmente le gusta, está hecha para vivir la vida como quiere y ser feliz en el intento.


 ¡Quién sabe si las futuras generaciones de su familia demuestran un montón de talentos maravillosos aún por descubrir!

¿Y tu? ¿Crees que se puede cambiar el destino?







Compra el cuento "8 patas" en la web de la autora.

TEXTO: Lorena García Bernat.

ILUSTRACIONES: María Ángeles Beltrán Acevedo.

EDITORIAL: Círculo Rojo.


LA TRAMA

"Dentro de este cuento se esconde una historia muy bonita, 
del más puro y grande amor que en el corazón de una madre habita”.

Con la maternidad como eje principal, unos textos rimados nos mecen suavemente a través de experiencias y sentimientos que una madre expresa a su hija/o, dejando claro que por mucho que el tiempo pase siempre estará a su lado.


MIS IMPRESIONES

Lorena García Bernat comenzó su andadura en este maravilloso mundo de los álbumes ilustrados con su “Lola, Lolita, Lola”, que nos conquistó a todos con una niña de ojos risueños que se pregunta qué son las estrellas y que ganó el premio de la editorial Círculo rojo en la categoría infantil del año 2018. Podéis ver la reseña y vídeo aquí.

Cuando la pequeña Chloe empezó a crecer dentro de su tripita y con un susto que nunca podrá olvidar, Lorena se lanzó a escribir su segundo álbum impulsada por el amor que sentía por su pequeña: “Yo seré tu baby.” 
Una historia de amor contada en primera persona, las vivencias de un bebé dentro de la barriguita de su mamá. Todo lo que siente y escucha, lo que su mamá le transmite, me hizo recordar aquellos 9 meses que compartimos mi peque y yo tan unidos que sabía que nada ni nadie iba a romper ese vínculo tan especial.
Vídeo y reseña aquí.

“A tu lado” nace como la continuación del anterior, la entrada en la maternidad pura y dura, cuando un sueño se convierte en realidad y por fin poder tocar, besar y abrazar sin descanso a ese bebé que se sentía en las entrañas. Miradas que se cruzan por primera vez para afianzar un vínculo que durará eternamente.

Lorena nos ha escrito una preciosa dedicatoria, confirmando algo que sentimos la mayoría de las madres, y es que la maternidad “es una gran aventura, un maravilloso privilegio, una enorme responsabilidad, un trabajo a tiempo completo que no acaba nunca y un continuo aprendizaje. “

No es un camino fácil, ya lo hemos dicho muchas veces. Es un viaje duro pero maravillosamente gratificante, nos hace crecer como personas, nos pone al límite y nos demuestra sobre todo la gran cantidad de amor que somos capaces de dar.


CÓMO SURGIÓ "A TU LADO"

En palabras de la autora Lorena García Bernat.

Una noche en las que Chloe, mi pequeña, de poquitos meses,  tenía mucha fiebre y yo, la vigilaba, la cuidaba y la observaba mientras ella me cogía de la mano y suspiraba, vi en la mesita de noche mi libreta de escribir y eso hice, escribir. Esa noche nació "A tu lado". Un texto con el que le contaba a Chloe, que yo siempre, eternamente, la voy a acompañar en su camino, de igual manera, que mi madre siempre ha estado y está a mi lado.  Mientras miraba a Chloe y sentía su mano junto a la mía, recordaba a mi mamá, a muchas de sus palabras, su olor, su abrazo.  El embarazo fue una experiencia única y de autodescubrimiento para mí pero el nacimiento de Chloe y la maternidad ha sido mi gran aprendizaje, pero sobretodo ha sido y sigue siendo la mayor experiencia de mi vida, marcada por momentos duros, malos pero también muchos e innumerables maravillosos. 

Con Chloe he descubierto el amor más puro, verdadero e ilimitado por encima de todo . El texto de " A tu lado" se lo empecé a leer cada noche.  Después de publicar "Yo seré tu baby" y observar cada día como mi pequeña crecía, cambiaba y el tiempo pasaba, días que ya no volvería a revivir con ella,  me volví a aventurar en publicar este cuento, pues creo que es un reflejo maravilloso del amor incondicional de una madre hacia su bebé y un recuerdo para toda la vida y, a su vez, es un homenaje a nuestras madres, que siempre están ahí, para lo bueno, pero sobretodo en los malos momentos, para acompañarnos y decirnos que "todo va a ir bien". Para mí, la parte más especial del cuento es su final, el reencuentro al final de nuestro camino terrenal, pues este amor nunca tendrá fin pues como dice: " nueve meses conectadas por un cordón, eternamente unidas, por el más grande, puro y verdadero amor".




Un cielo estrellado abre esta historia en la que una mamá abre su corazón para contarle a su bebé lo que la maternidad supone para ella y que a pesar del paso de tiempo, aun cuando ya no la necesite, siempre estará a su lado.

“Buenas noches vida mía, una historia te voy a contar, cómo se convirtió mi gran sueño, en una preciosa realidad.

El regalo más grande, que la vida me pudo dar, fue primero sentirte y luego poderte tocar.”

Las ilustraciones de María Ángeles Beltrán nos presentan en un colorido otoño a una mamá con un bebé en su interior, arropados por las hojas y flores del prado, dando paso a un proceso que todas las madres hemos vivido com amor y miedo entre risas y lágrimas: El parto, el primer contacto, los llantos, las noches en vela, los momentos de juego, los tirones de pelo, las trastadas, las canciones, enfermedades y el paso del tiempo. 

Ver cómo crecen nuestros hijos sabiendo que algún día no nos necesitarán como cuando los teníamos en brazos sin saber aún andar, es un sentimiento de nostalgia que sentimos antes de que ocurra y que no podemos evitar. Por eso, cada momento, cada mirada, cada beso y abrazo, cada risa e incluso las lágrimas que también nos sirven para aprender, tenemos que atesorarlos, disfrutarlos como nunca para retenerlos en la memoria.

Cada una de las ilustraciones representan esos momentos de manera muy dulce e incluso divertida. María Ángeles ha sabido plasmar las risas y preocupaciones e incluso el paso del tiempo de una forma sencilla y muy representativa.


“Quiero que seas libre, quiero que seas feliz, que vueles muy alto y llegues donde quieras ir”.

Es lo que cualquier madre y padre deseamos, que nuestros hijos sean fuertes y seguros de sí mismos para conseguir aquello que deseen, que crezcan como personas y luchen por lo que crean. 

La figura del padre aparece representada en varias de las ilustraciones. Son parte fundamental de la crianza, eso nunca se pondrá en duda. Su apoyo es tan importante como los latidos de un corazón, nos mantiene en marcha, bombeando cuando todo se nos hace cuesta arriba y crían a los hijos junto a nosotras formando parte de un fuerte vínculo familiar y viviendo esta aventura con los mismos miedos y el mismo amor. 

Digo todo esto porque a menudo surgen quejas hacia autoras que escriben cuentos sobre la maternidad en los que únicamente la madre es la protagonista. A menudo nos sentimos jueces y verdugos en las redes sociales sentenciando a personas sin conocerlas de nada, opinando de forma agresiva y poco respetuosa.

Como una buena amiga dijo, lo primero de todo una escritora escribe por y para ella misma. Porque necesita contar algo en ese momento en que una idea y un sentimiento surgen. Una madre escribe su historia, lo que ella quiere transmitir y no deberíamos cuestionar si aparece la figura del padre o no, se sobrentiende que su presencia y apoyo es vital en el día a día y nadie debería ofenderse por su ausencia entre las páginas de un álbum. Quizá en otras páginas y en otro momento, y no pasa nada. Respetemos los sentimientos de quien escribe, aunque no tengamos el mismo punto de vista, ell@s saben que es imposible llegar a todo el mundo. 

Tras este inciso quiero terminar la reseña con una conclusión a la que llegamos todas las madres y que se ha plasmado en tantos y tantos álbumes:

El paso del tiempo nunca será una barrera que nos separe de nuestros hijos. Puede que físicamente la marquen las fronteras de un mapa pero Lorena García Bernat concluye con unas frases que perfectamente pueden salir de nuestro corazón:

“Siempre estaré a tu lado, aunque no me puedas ver... tocar... oler...
Nueve meses conectadas por un cordón, eternamente unidas, por el más grande, puro y verdadero amor”






Compra el cuento "A TU LADO" en tu librería habitual,  en la web de la editorial o en la página de la autora.