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Cuentos en la Nube

Booktrailers

No sólo de cuentos vive el alma...

TEXTO: Asunción Carracedo Gómez.

ILUSTRACIONES: Beatriz Blanca Tettamanzi.

EDITORIAL: Amigos de papel.



LA TRAMA

Cuenta la leyenda que existía una poesía tímida y asustadiza, pero increíblemente hermosa que vivía en un palacio de papel. Un lugar donde las imágenes literarias, metáforas sentimientos y emociones colgaban de las paredes junto a cuadros de texto antiquísimos y cortinajes gramaticales en desuso.

A la poesía le encantaba pasear por el Bosque del Abecedario hilando versos entre sus dedos, sintiéndose libre de las ataduras de Palacio.

Necesitaba dar rienda suelta a sus palabras y sobre todo no quería estar sola en unas hojas blancas escritas. Un día de primavera le pidió a un cuento que la acogiera entre sus páginas hasta poder superar sus miedos, pero lo que no sabía es que el cuento llevaba mucho tiempo suspirando por ella y aquel fue el comienzo de una preciosa historia de amor, sellada por un:

“Beso-verso
Callado, alado.
Un beso nido y abrigo.
Un beso de papel celofán.
Un beso con mil mariposas dentro.
Un beso universo”.


Asunción Carracedo, licenciada en biología y profesora de música, es una activa promotora de la literatura infantil y juvenil que realiza diversos talleres de lectura y escritura en colegios, guarderías, bibliotecas, librerías y ferias del libro. Transmitiendo toda su pasión por la literatura infantil y la poesía, nos trae de la mano de su propia editorial esta historia de amor que se convierte en leyenda y de la que son protagonistas una poesía y un cuento. Está claro que a la autora le encantan estos dos géneros así que ¿por qué no unirlos?

Cada página del libro es digna de releer una y otra vez, degustando cada juego de palabras con las que Asunción dota al relato de una musicalidad increíble, llevándonos a través de la prosa y el verso y sumergiéndonos en una bella historia de amor.

¿Pero por qué una poesía y un cuento son los protagonistas?

CÓMO SURGIÓ "LEYENDA DE UN BESO"

En palabras de la autora Asunción Carracedo: 

Es un texto que estuvo dormido durante muchos años. Siempre me ha dado, y me sigue dando, mucho respeto publicar lo que escribo. 
Si tengo que decir porqué, cómo surgió Leyenda de un beso, diré que me gustan los cuentos, que adoro la poesía, pero, por encima de todo, siento auténtica pasión por las PALABRAS. Y así fue cómo surgió Leyenda de un beso, a base de palabras. Más allá de la gramática, de la ortografía, la fonética y la sintaxis. Yo quería convertir las palabras en sonidos, en ritmos, en música, colores, imágenes, voces y miradas. Yo quería que las palabras cantaran, jugaran, bailaran, amaran y tejieran nuevas palabras. 

Tenía claro que esto solo se puede hacer a través de la poesía. Pero no quería un libro de poemas. Quería un cuento. Entonces, surgió la osadía, unir los dos géneros literarios, poesía y narrativa. Ya tenía a los dos protagonistas: UN CUENTO y UNA POESÍA. Pero, no solo unir, quería ir más allá: fusionarlos. Ya tenía la trama: UNA HISTORIA DE AMOR. Y, ¿cómo lo hago? Tenía que contarlo desde dentro, hacer que la historia se desarrollara en el marco de la escritura. Y la imagen que se me vino a la cabeza fue la de un ABRAZO.  Esa imagen de abrir los brazos, de hacer hueco, de rodear con cariño a alguien en tu espacio. Y, pensé: UN ABRAZO DE PALABRAS. ¿Y, dónde podía tener lugar esta historia de amor, este abrazo de palabras? Pues, en el lugar más mágico del mundo, en un espacio mítico, en un territorio sagrado: EL BOSQUE. Los árboles. Me fascinan los árboles. Ese anclarse a la vida a través de sus raíces. Ese hundirse en la tierra, aferrarse a ella. Esos troncos que son cuerpos poderosos. Esas ramas que se tienden como infinitos abrazos. Esas hojas que filtran la vida, la miman, la mecen y acunan. EL BOSQUE. El bosque del abecedario de mi amigo, Pedro Villar Sánchez, poeta, escritor, maestro. El bosque de la grandísima Ana María Matute. ¡Cuánta magia hay en un bosque!, ¡Cuantos secretos, misterios, emociones encierra un bosque! ¡Cuántas leyendas!…. 

Y así, fue como surgió LEYENDA DE UN BESO: 
Una historia de amor, como motor que mueve el mundo. Un amor materializado en un beso, que no es solo la unión de unos labios, sino la unión de palabras. Palabras que son abrazos y manos tendidas para cruzar conmigo la puerta de la fantasía.



“En la memoria del tiempo se pierde esta historia que un día pude escuchar de labios de una mujer, una antigua leyenda que su madre contaba cuando aún era una niña y el tiempo se perdía mirando al cielo, encendiendo el fuego, volando cometas, escuchando historias...”


Y así es cómo las historias y leyendas permanecen vivas en la memoria de todos. Con la tradición oral, generación tras generación, nadan en las corrientes del tiempo para no perderse en el olvido.

“Leyenda de un beso” comienza así, con una historia contada por alguien en un tiempo desconocido, una antigua leyenda con la que podemos deleitarnos página por página, porque os aseguro que esta leyenda es la poesía hecha cuento.

¿O será al revés?

Asunción nos lleva a un mundo donde la magia de las palabras se mezclan con la fuerza del amor, utilizando tanto recursos poéticos y gramaticales como musicales, que nos hacen parar en cada página un buen rato para disfrutar de lo que estamos leyendo.



“A la poesía le gustaba vagar libremente por el Bosque del Abecedario. Al ritmo de sus acentos, pausas y espacios, recorría los senderos de seda que las hojas caídas de aquellos árboles dibujaban sobre el suelo...”


Y es que esta era una poesía que necesitaba ser liberada. Estaba llena de miedos pensando en la posibilidad de quedarse fijada a un papel y que su musicalidad quedara rota en pedazos. Ella quería “correr por los senderos del lenguaje, enlazar palabras perdidas, mirarse en el espacio de un silencio, tender sus miedos al sol y cantarle a la mañana todos sus deseos”.

Así que con gran timidez pide a un cuento, habitante del Bosque del Abecedario, que la acoja entre sus páginas durante unos días  para poder superar sus miedos.

El cuento, que era muy noble y de buen corazón escondía un secreto: El gran amor que sentía por aquella bella poesía. La observaba cada día suspirando, “contemplando sus fascinantes asonancias, sus suaves consonancias, el fluir de su cadencia”.

Sin dudarlo y emocionado, la acogió entre sus páginas. Ella las llenó de frescura, haciendo vibrar a todas y cada una de las letras de aquel cuento.


Asunción utiliza todo tipo de recursos para describir esa unión, hasta musicales como he comentado antes:
“Sonidos verdes sincopados junto a adagios anaranjados.

Azules a contrapunto que hacían dúo con allegros dorados.

Pizzicatos en turquesa y algún andante despistado que sonaba amoratado.”

¿No es precioso?

La poesía era feliz porque desaparecieron sus temores y se dio cuenta de que aquel era su sitio, junto al noble cuento. Los enamorados sellaron su felicidad con un dulce beso, dando paso a esta hermosa leyenda.


La sonoridad con la que este relato está compuesto nos atrapa con la compañía de unas preciosas ilustraciones realizadas por Beatriz Blanca Tettamanzi (Bett), diseñadora gráfica e ilustradora Argentina. En ellas mezcla los pinceles con el collage, adornando de vivos colores como los amarillos, naranjas, azules, verdes y morados cada una de las páginas. Las metáforas predominantes en la historia son representadas con diversos recortes de letras y textos que adornan los paisajes y objetos,  y con la propia personificación de la poesía y el cuento en forma humana. Los colores se distinguen a medida que avanzamos como representantes de esa historia de amor, inicialmente con tonos más fríos como los azules y verdes, dando paso a morados y naranjas intensos mezclándose con tonalidades más pastel.



Una original historia para el disfrute de los amantes de los cuentos y de la poesía. Porque a quienes aman ambos géneros es muy probable que les brillen los ojos de una forma especial, conociendo esta preciosa leyenda que estoy segura no ha dejado a nadie indiferente.







Compra el cuento "LEYENDA DE UN BESO" en tu librería habitual o La web de la editorial.

TEXTO: Inma Muñoz.

ILUSTRACIONES: Élia Meraki.

EDITORIAL: Ochoenpunto editorial.


LA TRAMA

Hay casas que como las personas echan raíces, se arraigan firmes al terreno para ser testigos del paso del tiempo y de todo lo que les rodea.

Hay casas como Gusti que cuando se cansa de un lugar, suelta sus anclajes en forma de tornillos y comienza un nuevo viaje junto a su amiga Lena.

Su historia comienza en la ciudad de Nueva York. A Gusti le encantaba observar los cerezos que crecían junto a su parcela, pero comenzaron a construir enormes edificios que impedían ver aquellos coloridos árboles en flor y una mañana Lena y Gusti emprendieron un largo viaje.

Descubrieron muchos lugares nuevos alrededor del mundo, pero Gusti no conseguía encontrar uno donde realmente sentirse en casa, hasta que un día llegaron a un bosque...


Antes de hablar sobre “Un lugar para Gusti” tengo que hablar de Inma Muñoz: Escritora, narradora, aparejadora y ante todo soñadora.

Desde bien pequeñita jugaba a construir casas y ahora les da forma en la vida real. Esa pasión por su profesión y su talento para escribir historias la han llevado a dar vida a Gusti, una casita prefabricada que viaja por el mundo buscando su lugar. En esta historia Inma no solo aporta imaginación sino unos conocimientos sobre arquitectura que nos dejan con buen sabor de boca y ganas de saber más. Aunque si me habla de adarajas, conos de Abrams o de la humedad de equilibrio higroscópico ya ahí sí que no me entero de nada... vale, lo he mirado en el diccionario y ahora Inma me dirá que no usa esa jerga...

Esta constructora de historias viaja de librería en librería, bibliotecas y colegios dando voz a sus creaciones: La increíble historia del puntito Chimpún que podéis ver el video cuento aquí, El sol de Elma (aquí) y ahora con su última compañera de viaje, la casita Gusti.


Un nombre que llama mucho la atención ¿verdad? Inma nos cuenta su origen y cómo decidió escribir esta historia:

CÓMO SURGIÓ "UN LUGAR PARA GUSTI"

En palabras de su autora Inma Muñoz: 

Gusti surgió de una pequeña historia que le cuenta mi marido a Teo para que no tema a la noche. Le cuenta que las casas, cuando anochece, tienen patas y se mueven, sin que nadie las vea, así no puede venir ningún ladrón. Una pequeña historia que me sirvió de chispa para mi nuevo libro, en el que junto los cuentos con mi profesión de aparejadora, y tengo en Gusti, una casa, a su protagonista.


Si recorremos esta historia por su superficie somos testigos de las aventuras de una casa que viaja por el mundo buscando su lugar junto con la niña que habita en ella. Pero si vamos más allá, llegaremos a preguntarnos por nuestras raíces. Si somos viajeros por naturaleza, poco arraigados a lugares que aunque nos sintamos bien en ellos necesitamos algo más, un cambio. 

Reconozco que yo siempre he sido de echar raíces, de quedarme donde estoy, feliz en mi casa y con mi gente, hasta que tuvimos que viajar como nuestras protagonistas. Un giro quizá no tan radical porque al menos no hemos salido del país pero un gran cambio al fin y al cabo. 

A pesar de tener sentimientos encontrados, evidentemente la tierra tira mucho, vamos afianzando nuestros anclajes pero no del todo, con el ¿y si....? en la mente y en el corazón, soñando que quizá algún día tengamos que partir de nuevo de vuelta o hacia otro lugar al que llamemos casa.

Entiendo a Gusti perfectamente, no para de viajar sin terminar de sentirse cómoda y feliz en cada lugar que visita. Cada vez más deteriorada por todos los viajes, no cesa en su empeño de buscar un hogar junto a Lena. Inma nos hace mirar hacia nosotros mismos haciéndonos partícipes de la aventura que viven las protagonistas en busca de su felicidad, asentando raíces o viajando continuamente recogiendo lo mejor de cada lugar para después preguntarnos: ¿Soy realmente de echar raíces sin moverme de lo que puedo llamar "hogar"? ¿O ese hogar está en cualquier lugar, allá donde sea feliz junto a mi familia? (habiendo vías diversas de comunicación con los nuestros se hace más fácil).


Me paro un momento a admirar las ilustraciones de Élia Meraki, con quien Inma repite después de "El sol de Elma" que se publicó allá por el 2017.
Estamos ante un trabajo totalmente distinto, Élia nos presenta una variada paleta de colores en contraste con fondos blancos. La colorida portada nos llama la atención mostrando una ciudad con diversos tipos de casas y rascacielos, todos ellos en tonos morados, rosas, azules, turquesas y anaranjados. Esta va a ser la línea y estilo principal de las ilustraciones que nos esperan en su interior, paisajes tan dispares como Groenlandia, una verde selva en Cuba, o hasta los mismísimos bosques de Oceanía. Un mapa mundi nos indica la ruta que siguen nuestras protagonistas y con el que los niños podrán descubrir y aprender los distintos continentes y sus características.


De la mano de Élia, Inma nos cuenta cómo pueden ser las casas en diferentes lugares del mundo: Iglús, casas flotantes, tiendas de campaña, casas revestidas con cal blanca o incluso con grandes cristaleras a través de las cuales se ve todo... pero TODO TODO...
Todas ellas representadas con trazos y colores diferentes, sin dejar el estilo policromático que tanto me gusta de este álbum. 


Por sorpresa y como última opción debido al deterioro de Gusti, llegan a un valle cubierto de cerezos en flor, aquellos que tanto adoraba la casita. Pequeñas casas de colores ocupan el manto verde de los prados y Gusti y Lena sienten que van a ser felices allí. Pero este no es un final cerrado, la autora nos pregunta si este sería el último viaje, respondiendo con un: Quizás sí o quizás no.

Cuando estás lejos de tu tierra, puede que acabes llamando hogar a aquel sitio que te hace feliz, en el que te sientes cómodo y a gusto, y con el tiempo todo se verá diferente y sabrás si quieres moverte o no. 

¿Quién sabe?  
Quizás sí o quizás no.





Compra el cuento "UN LUGAR PARA GUSTI" en tu librería habitual o en la web de la editorial.

TEXTO: Ana Isabel García Capapey.

ILUSTRACIONES: María Velat Angelat.

EDITORIAL: Ediciones La Alondra.


LA TRAMA


¿Qué pasaría si desterráramos de nuestro vocabulario una sola letra?

Perderíamos muchísimas palabras maravillosas y no podríamos expresar pensamientos ni sentimientos tan necesarios para la comunicación.

Esta es la historia de una niña que un día sin saber por qué, se enfadó con la letra Uve. Palabras como ENVIDIA, VICIO, VANIDAD, VAMPIRO, VACUNA, VISCOSO... creaban en ella tal rechazo al contrario de la letra Be (BUENA, BIENHECHORA,BIENESTAR, BELLEZA), que decidió eliminarla de su vocabulario.

Las letras Uve y Be habían crecido juntas y desde niñas habían sido inseparables, así que Be se sentía muy triste e incompleta. Por mucho que tratase de convencer a la niña para darle una oportunidad a su gran amiga Uve para conocerla mejor y ver su verdadero valor, no hubo manera.

La niña creció olvidándose de esa incómoda letra Uve, aceptando valores que solo se escribían con la gran Be. Creció y creció descubriendo cosas maravillosas como el mar y la luna, lugares a los que sus alas la llevaban para contemplarlo todo con mayor perspectiva.

Un día decidió escribir sobre todo aquello que había visto y le había enamorado. Pero al faltarle la letra Uve no podía contar como el VIENTO la acariciaba al surcar el mar, ni podía hablar sobre la SUAVIDAD de las olas. Su VOZ no existía al no poder nombrarla y tampoco podía escribir VERSOS con su alma de poeta.

Se dio cuenta del gran error que había cometido años atrás, la Uve era tan importante como cualquier otra letra, en ella había valores tan importantes y palabras tan bellas que sin ellas se sentía vacía. Decidió entonces pedir perdón y así se sintió completa.



Anabel García Capapey es docente en la Formación en Terapia Gestalt, licenciada en Derecho y  miembro docente en la Formación en Cuentoterapia, en España e Iberoamérica.
Utiliza los cuentos como herramienta principal de trabajo y realiza talleres para niños, padres, profesores, personal sanitario, personas mayores de 60 años y empresas privadas.

Es por eso que cuando se lanzó al mundo del álbum ilustrado, su primera publicación fue "La ventana mágica", un álbum que habla del miedo al cambio, en concreto a esos duros inicios de cambio de curso en el colegio y que a muchos niños les cuesta interiorizar. Podéis leer aquí la reseña y ver el videocuento completo.

En cuanto a “La Bondad, la belleza y el verso” dejaré que ella nos explique cómo surgió porque es una historia especial que vino a ella de una manera muy curiosa:

CÓMO SURGIÓ "LA BONDAD, LA BELLEZA Y EL VERSO"

En palabras de la autora Anabel García Capapey:

Acababa de comenzar a impartir talleres de Cuentoterapia y solía trabajar con otra compañera. En un taller que hicimos en un pueblo conocimos a una mujer que leyó un precioso poema escrito por ella, que hablaba sobre alas crecidas con el paso del tiempo. Cuando terminó el taller, le pedí que me lo dejase volver a leer y nos propuso ir con ella a su casa y regalarnos un ejemplar de su libro. 

En su casa, nos fue mostrando diversas partes del libro y me llamó la atención una de ellas en los que hablaba de los “balores” con “b”. Decía que no le gustaban los valores que contenían la letra “v” porque estos eran el vicio, la envidia, la vanidad… En el salón de su casa había una fotografía de su hija. Una chica preciosa y de la que estaba muy orgullosa. Se llamaba Victoria.

Durante toda la noche no pude parar de pensar en esa Uve rechazada y de preguntarme qué nos perderíamos si rechazáramos todo aquello que no nos gusta, tanto de nosotros mismos como de los demás. Dormí muy inquieta. Durante toda la noche venían a mi cabeza palabras  que contenían la letra Uve. La sentía como algo negado y sin embargo, necesario y valioso. Como aquello que no queremos ver sobre nosotros mismos y que es precisamente lo que nos hace ser quien somos…
A la mañana siguiente no tuve elección. Durante la noche había ido escribiendo todas esas palabras que contenían la letra Uve y cuando me levanté, no me quedó otro remedio que sentarme ante el ordenador y escribir este cuento.

Hacía muchos años que no escribía, pero las palabras salían de mí a toda velocidad. No tenía pensado qué iba a escribir. El cuento fluía solo y yo lo dejaba crecer. Después me dio miedo enviárselo. No la conocía de nada y no sabía cómo se lo iba a tomar. Al final me decidí y se lo mandé  por correo diciéndole: “con todo mi cariño, porque una escritora no puede estar enfadada con una letra” y así no la comprometía si el mensaje emocional no le llegaba. Me contestó inmediatamente y me dijo que se lo había leído a su hija por teléfono y que las dos se habían emocionado.

Desde entonces somos grandes amigas. Ha venido conmigo a varias presentaciones de libros y hemos contado esta historia. Dice que desde aquel día lleva a su niña de la mano.Y yo sé, y su mirada lo demuestra, que esas alas crecidas del paso de los tiempos, le han enseñado a acoger con tanto amor a sus sombras, que las ha convertido en luz.



Esta no es solo una historia sobre la importancia de las letras y las palabras. Es una historia que habla de la aceptación personal, con nuestras luces y sombras, ese engranaje que forman las diferencias que nos hacen completos.

Como le ocurre a nuestra protagonista, la negación de todo lo supuestamente malo en nuestras vidas hace que se pierda muchísimas cosas y como consecuencia no poder expresar sentimientos tan necesarios para ella. Como simbología para representar ese rechazo de una parte de nuestro ser,  Anabel utiliza solo dos letras, sencillas en la forma pero complejas y bellas en el contenido. Una no puede vivir sin la otra, entre las dos demuestran a la niña-mujer lo necesario que es aceptar lo positivo y negativo, porque incluso aquello que rechazamos puede llenar una gran parte de los huecos que nos hacen falta, esas piezas tan necesarias para que el engranaje funcione y de sentido a nuestras vidas.


Las ilustraciones de María Velat Angelat están llenas de simbolismo, mezclando trazos de colores en fondos y objetos y tonos grises que predominan en la representación de esa niña que se hace mujer, la vemos crecer desde su infancia hasta que es madre dando paso a una madurez y aceptación de sí misma. Ilustraciones atractivas por esos contrastes entre grises y colores, trazos que representan la búsqueda de la belleza y la felicidad pero que se rompe al encontrarse con un vacío, uno que impide a esa niña-mujer expresar sus sentimientos cuando se da cuenta del error que cometió al rechazar parte de sí misma.


Hay cosas que llegamos a aceptar no hoy, ni mañana, sino que es necesario el paso del tiempo para vivir, experimentar, caer y levantarnos para aceptarnos como somos, seres complejos llenos de luces y sombras, de Bes y Uves que nos hacen ser humanos.





Compra el cuento "LA BONDAD, LA BELLEZA Y EL VERSO" en tu librería habitual o la web del cuento.