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Cuentos en la Nube

TEXTO: Raquel Monfort Gil.

ILUSTRACIONES: Mª José Rodríguez.

EDITORIAL: Cuatro hojas.


Cualquier texto que hable sobre la lactancia materna siempre será bienvenido, sea en forma de libro informativo como de álbum ilustrado o cualquier otro formato. La lactancia es una etapa preciosa pero a la vez puede ser muy dura si no se tiene la información ni apoyo adecuados.

Por eso Raquel, Pediatra y asesora de lactancia materna, decidió escribir este álbum. En agradecimiento a las personas que nos apoyan cuando tomamos la decisión de dar pecho a nuestros bebés y también como crítica a la sociedad en la que vivimos que demuestra una grande ignorancia sobre el tema. Nos preparan para el parto pero no para darles el rico alimento que nosotras mismas fabricamos, al menos en la mayoría de centros de salud y hospitales.

©Mª José Rodríguez


CÓMO SURGIÓ " MAMÁ, YO TAMBIÉN QUIERO DAR TETA"

En palabras de la autora Raquel Monfort Gil:

"La idea del cuento ‘Mamá, yo también quiero dar teta’ nació en una charla de una asesora de lactancia, que acababa de ser abuela, y que no pudo dar pecho a su hija. Ahí vi reflejada a mi madre, que aunque no es asesora, siempre me ha ayudado y apoyado con las lactancias de mis 3 hijos. Y cómo ella, toda una generación de mujeres,  que aunque no lo tuvieron nada fácil para dar la teta, han acompañado con su apoyo incondicional la lactancia de sus nietas y  nietos. Es un cuento de agradecimiento, de reconocimiento, de homenaje a las abuelas. Un cuento lleno de sentimientos y emociones, que quiere unir a las  madres y a las hijas, y a todas las mujeres

A la vez es un cuento de crítica a una sociedad que perdió la capacidad de criar a sus hijos e hijas, donde durante más de una generación era más importante la productividad, el poder, la moda, la industria alimentaria, y reinaba la desinformación sobre crianza y lactancia. Donde se perdieron lazos y las mujeres perdieron su empoderamiento como madres. Por suerte, poquito a poco y con el esfuerzo de muchas mujeres, y hombres, hoy hemos revertido esa corriente".

©Mª José Rodríguez


Este álbum refleja las inseguridades que muchas madres tenemos con nuestros primeros hijos. El cansancio y la incertidumbre del día a día hacen mella, si además añadimos comentarios desafortunados para aquellas que optamos por este tipo de alimentación para nuestros bebés.

Raquel, al ser pediatra y madre, se formó como asesora de lactancia para así buscar respuestas que no encontraba en los libros y ha querido transmitir en este álbum la importancia de sentirse segura como madre lactante, y ante todo, la importancia del acompañamiento.

La abuela tiene un gran papel en este caso, ella no pudo dar pecho por falta de información en su día y consejos desafortunados. Así que hará lo que sea para apoyar a su hija, recabando toda la información que haga falta.

©Mª José Rodríguez

Cuant@s familiares o amig@s nos han tratado de “aconsejar” con comentarios dolorosos como “tu leche no le alimenta” o “te usa de chupete”, seguramente sin mala intención pero que en una madre primeriza pueden causar muchísima inseguridad.

Por eso el apoyo de nuestro entorno es vital, para acompañar y respetar sin juicios vertidos desde la ignorancia.

Las ilustraciones de Mª José transmiten esos sentimientos de inseguridad, miedo pero a la vez de alegría y determinación. Cabellos en forma de olas, mecidos por esos mismos sentimientos que acompañan a esa nueva vida que acaba de nacer. Una mamá representada con esa larga cabellera, como si fuera un mar de dudas y con la que muchas nos podemos sentir identificadas.

El parto, el acompañamiento del padre (algo fundamental) y de la abuela en este caso dibujados con pinceladas de amor, nos llevan a esos momentos en los que necesitamos hacer oídos sordos a todos aquellos desagradables comentarios que, sí, duelen mucho y pueden incluso poner fin a ese periodo de lactancia que la madre ha decidido llevar a cabo y que muchas veces no se respeta.

©Mª José Rodríguez

Un álbum ilustrado con el que muchas os sentiréis identificadas.
Una historia realista sobre la maternidad, la búsqueda de información, el acompañamiento y ese vínculo tan grande que se crea entre madres e hijas en este caso (aunque por supuesto vale para todos). Tan grande que luego ellas mismas terminan diciendo:

“Mamá, yo también quiero dar teta”



Compra el cuento "MAMÁ, YO TAMBIÉN QUIERO DAR TETA" en tu librería habitual, en la web de la editorial..

TEXTO: Pilar Redondo Benítez.

ILUSTRACIONES: Joana Bruna.

EDITORIAL: Amigos de papel.


Llega la primavera al bosque y los animales despiertan de su letargo. Es hora de que todo cobre vida y color de nuevo.

Zorro decide salir a dar un paseo para aprovechar esa bonita mañana, cuando se encuentra con una cesta y un apetitoso pastel de manzana dentro de ella. A pesar de las ganas que le entran de comérselo, decide buscar al dueño o dueña de ese pastel para poder compartirlo.

Por el camino se encontrará con sus amigos Castor, Ardilla, Ciervo y Conejo. Todos ellos se unen a la misión de Zorro, pensando en que quien haya perdido el pastel, querrá compartirlo con todos ellos.

¿Conseguirán darle un bocado?

Sigue leyendo si quieres saber el final de esta historia (si no has visto antes el videocuento)...


©Joana Bruna


Pilar Redondo Benítez nos trae un texto optimista, alegre y sobre todo de amistad.
La primavera trae consigo el aumento del buen humor (por lo general) quizá por ver más a menudo el sol, acompañando a la naturaleza que vuelve a vestirse de un manto verde y florido. Sí, también trae alergias y esa dichosa astenia que nos deja sin ganas de nada peeerooo... No vamos a hablar de lo negativo ¡No!

En esta historia aparecen una serie de personajes que nos sorprenden por su empatía, amabilidad y optimismo.
Un zorro se encuentra un pastel y en lugar de comérselo (que es lo que harían muchos) decide buscar a su dueño o dueña porque tal vez lo eche de menos y si se lo devuelve... quizá... quiera compartirlo con él. ¿No es un amor?
Me sorprende la inocencia del Zorro y sus amigos... me encanta su actitud, porque, seamos sinceros, ¿cuántos de nosotros devolveríamos algo tan jugoso?

¡Yo sí! Estáis pensando much@s... Pues yo también pero hay quien no puede resistirse a quedarse algo que encuentra en la calle, llámese comida, dinero, un móvil...

©Joana Bruna

Los animales del bosque nos dan una buena lección. Generosos sin tener el más mínimo resquicio de duda, van por el bosque en busca del dueño o dueña del pastel.

En su paseo, cada uno va aportando lo mejor de sí mismo: Castor va tallando un trozo de madera, Ardilla haciendo collares para sus amigos, Ciervo trenzando unas hierbas y conejo cantando y tocando el ukelele. 

¿Y por qué surge una historia así? Veamos qué nos cuenta la autora.

CÓMO SURGIÓ " DESAYUNO DE PRIMAVERA"

En palabras de la autora Pilar Redondo.

" En mi caso todas las historias infantiles surgen desde que soy madre. ¡Qué manera de aprender, son fuentes inagotables de sabiduría!
Desayuno de primavera surgió un buen día contándole a mis hijos un álbum mudo. Nos surgió la pregunta: ¿Qué haríamos si algún día nos encontráramos algo y no hay nadie alrededor?
Poco a poco con la lluvia de ideas que hicimos me senté a ponerla en orden. Le dí ritmo, musicalidad y un final sorprendente.
Sentí la necesidad de plasmar la bondad de los comentarios de mis hijos. El buscar cueste lo que cueste a esa persona; El compartir; los buenos modales; la amistad; la aceptación; la coeducación; la inclusión...
No dejaron de sorprenderme, no los escuché decir en ningún momento ¡Nos lo quedamos! era de alguien y tenía que recuperarlo. Podría ser su bien más preciado. 
Es un texto educativo, con personajes que transmiten valores. Está ambientado en la primavera, rodeado de paz, armonía y naturaleza. Pero sobre todo es un álbum para jugar y pasarlo bien, con su cancioncilla, su  retahíla constante 
cada vez que entra un personaje..."

©Joana Bruna


¡Tralarín, tralarán, entretenidos van!


Canta “la voz en off” una y otra vez para que el lector forme parte de esa estructura acumulativa de la que se compone esta historia.

Las ilustraciones de joanna Bruna dan vida a la Primavera con colores verdes, turquesas, rojos, rosas, amarillos o marrones. Con sus pinceles nos presenta a unos animales con ropas curiosas y sonrisas infinitas. Son felices, pero más lo serán cuando lleguen a su destino.

¿De quién es ese rico pastel que todos están cuidando con cariño y esmero?

Otra habitante del bosque les está esperando. Osa, tan grande y generosa, danza con un colorido vestido esperando a sus nuevos amigos.

Sí, Osa puso ese pastel para hacer amigos y parece que los ha encontrado. Ha montado una fiesta de bienvenida y todos colaboran aportando los adornos que han ido preparando por el camino.

¿No es para comérselos a todos?

©Joana Bruna

Osa ha hecho un pastel para compartirlo con aquel que quiera unirse a su fiesta, y el resto de los animales han dado una vuelta por el bosque sin tocarlo (mira que el olorcillo... pero han aguantado sin darle el mínimo bocado).

A partir de entonces, todos los años celebran así la llegada de la primavera. Gracias a la generosidad de todos, la primavera se viste de alegría y compañerismo.




Compra el cuento "DESAYUNO DE PRIMAVERA" en tu librería habitual o en la web de la editorial.


TEXTO: Lorena Martí.

ILUSTRACIONES: Federico Gomis Coloma.

EDITORIAL: Cuatro Hojas.



El miedo. Ese gran compañero de viaje al que por lo general no acogemos con demasiado entusiasmo.

El miedo nos hace sentir mal, muchas veces se ve incrementado hasta tal punto de sentir pánico por una situación en la que nos vemos envueltos.

Hay muchos tipos de miedos y siempre nos preguntamos: ¿y si dejáramos de sentirlo?


© Federico Gomis Coloma.

Miedo a las personas, a los seres imaginarios, a los accidentes, a las enfermedades, a perder a alguien... Desde luego hay situaciones que no se pueden evitar y que no están en nuestras manos. ¿Pero y las que sí lo están?

El miedo nos hace ser prudentes y cautelosos, nos vuelve desconfiados aunque a veces sea contraproducente y otras necesario. Los niños necesitan saber que no es malo sentir miedo, que les mantendrá alerta a la hora de enfrentarse a situaciones llegando incluso a controlarlo en mayor o menor medida.

Precisamente por eso, Lorena Martí nos trae “¡Qué miedo!” de la mano de la editorial Cuatro hojas, y así nos cuenta por qué lo escribió:

CÓMO SURGIÓ "¡QUÉ MIEDO!"

En palabras de la autora Lorena Martí.

"Maia, mi hija mayor, tuvo miedos nocturnos: la oscuridad, los lobos, los fantasmas… Recuerdo que hicimos una pócima mágica que echábamos todas las noches antes de acostarnos y en varias semanas vimos los resultados. Esa poción era el repelente perfecto para sus miedos.

Años después le llegó el turno a Vega, la peque. Vega ya no sólo tenía miedo a lo "común" sino que, además, les ponía nombre a sus miedos. Como si dándoles nombre pudiera soportarlos un poco más: la araña Pepa, el monstruo Terror…

Yo intentaba racionalizar con ella a todos esos personajes o elementos pero, qué ilusa, la imaginación infantil es poderosa. La pócima que habíamos usado antaño con Maia, tampoco funcionó.

Vega me dijo una noche antes de dormir, con los ojos a punto de caramelo, "mamá, lo intento todo: pensar cosas bonitas, echar la pócima… ¡pero no funciona nada!". Y ahí fue cuando pensé que quizás deberíamos pasar directamente al conjuro más poderoso: los cuentos. ¿Y qué invocar con ese conjuro si la razón y la magia habían fallado? ¡El humor! El humor, la risa que todo lo puede. Así nació "¡Qué miedo!".

Quería transmitirle a Vega que los miedos siempre van a estar ahí (qué locura si no existieran) pero que podemos  "darles forma", moldearlos y "controlarlos". Así que, en todo momento, imagine al miedo como una masa moldeable, oscura… ¡plastilina!

Fede supo ilustrar perfectamente todas las ideas que tenía en mi cabeza. Fue muy fácil trabajar con él por su facilidad a la hora de entender, de captar, de dar forma, nunca mejor dicho 😁

Estoy muy orgullosa de mi niño miedoso y de su amigo "el plastilino". Ojalá curen los miedos tan eficazmente como lo han hecho en mi casa ❤️”

© Federico Gomis Coloma.



¿Y de qué trata exactamente este álbum?

Lorena nos presenta a un niño como protagonista, que nos cuenta cómo le hace sentir su miedo:


Mi miedo me abre los ojos como platos, me pone los pelos de punta
 y me deja sin aire un buen rato. Tú ¿tienes un miedo así?


Nos cuenta cómo comenzó a aparecer esa “masa pastosa sin color y maloliente”: Por las noches al apagar la luz, otras veces en forma de araña, monstruo, fuego, fantasma o lobo.

© Federico Gomis Coloma.



Sentía tanto terror que un día, pensando en cómo hacerlo desaparecer, cambió totalmente su percepción hacia ese extraño “invasor”.
Solo tenía que cambiarle de forma, y así terminó por descubrir que el miedo puede acompañarlo allá a donde vaya, bien sea en forma de culete, patata voladora, salchicha o retrete. Comprende que aunque el miedo no le guste, es algo con lo que tiene que convivir, teniendo el poder de cambiarlo a su antojo.

© Federico Gomis Coloma.


Las ilustraciones de Fede Gomis juegan con lo monocromático para representar ese desagradable sentimiento como algo oscuro y siniestro, utilizando la combinación de plastilina y trazos en negro sobre fondos blancos, para dar forma al propio miedo y demostrar que es un sentimiento “moldeable”, mientras que el protagonista está dibujado de forma por cierto muy expresiva. Ojos como platos y cara de miedo que pasan a ser risas incontrolables.


© Federico Gomis Coloma.


Un álbum original que combina diferentes técnicas para acompañar a un texto rimado y divertido, invitando a una lectura amena y entretenida.

Yo ya tengo unas cuantas ideas para darle forma a mi miedo. ¿y vosotr@s?





Compra el cuento "¡QUÉ MIEDO"en tu librería habitual o en la web de la autora.